Los Acùfenos, o Tinnitus se definen como la percepción de sonidos sin la presencia de cualquier estimulo auditivo externo y, por lo tanto, también se conoce como una «percepción fantasma». Los sonidos más típicos reportados por las personas que sufren de acùfenos son chirridos, zumbidos, rugidos y silbidos, que pueden conducir a un nivel de malestar alto y pueden tener un impacto severo en la calidad de vida de una persona.

¿Qué tan comunes son los Acùfenos?

Aproximadamente el 10% de la población general sufre de acùfenos subjetivos crónicos.
«Subjetivo» significa que sólo la persona puede escuchar el sonido en ausencia de explicaciones medicas (infecciones, trauma acústico a las estructuras auditivas, efectos de drogas ototóxicas, envejecimiento) mientras que en los «acùfenos objetivos” el sonido representa el ruido realmente generado por fenómenos fisiológicos que ocurren cerca del oído medio.
No todos los que sufren por acùfenos reportan algún grado de angustia o disfunción ocasionada por esta condición, y viven una vida plenamente funcional; sin embargo, en el 3 a 6% de los casos, los acùfenos se convierten en un síntoma perturbador e incapacitante que interfiere en muchos aspectos de la vida. En pacientes que sufren de formas más graves de acùfenos, hay una comorbilidad alta con otros problemas como depresión, insomnio, ansiedad y trastorno por estrés postraumático.
El desasosiego experimentado por los acùfenos está vinculado no simplemente a las características acústicas, como el tono y el tipo de sonido, sino que muchas personas que viven con acùfenos sufren también de falta de concentración, dolores de cabeza y muchos otros síntomas conectado con este problema.

¿De dónde se originan?

La experiencia subjetiva de los acùfenos puede ser neutra en su origen, o asociada a acontecimientos estresantes del pasado. En muchos casos, uno podría descubrir que en el origen de estos síntomas se encuentran algunas experiencias traumáticas de su pasado y una vez que estos recuerdos se reprocesen, los acùfenos simplemente desaparecen. Por lo general suelen asociarse con eventos estresantes del presente, por ejemplo, muchas personas con acùfenos experimentan una exacerbación del síntoma en situaciones estresantes, lo que resulta en un alto nivel de molestia y pérdida de habilidades funcionales.

Las terapias recomendadas actualemente para pacientes con acùfenos son:

TRT (Tinnitus Retraining Therapy) que consiste en asesoramiento, enriquecimiento de sonidos y ajuste al sonido de los acùfenos mediante el uso de una máscara de ruidos.
TCC: intervenciones psicoterapéuticas cuyo objectivo es entrenar la persona para gestionar la molestia derivada por los acùfenos.

Puesto que ninguna de estas terapias realmente resuelven ni reducen el síntoma, en muchos casos simplemente son insuficientes.

¿Y si en su lugar hubiera un tratamiento efectivo y seguro que pudiera reducir los acùfenos?

En los últimos años, la terapia EMDR ha mostrado efectos asombrosos en el tratamiento de pacientes con acùfenos, reduciendo el síntoma y el malestar asociado.
Investigaciones recientes han demostrado que la EMDR es una terapia eficaz para los síntomas médicamente inexplicables, como el dolor crónico y el dolor del miembro fantasma, enfocando el tratamiento en los recuerdos almacenados disfuncionalmente en el sistema nervioso.
Puesto que los acùfenos pueden ser considerados como una forma de “sensación auditiva fantasma”, y que la investigación previa ha demostrado superposición de redes cerebrales entre los acùfenos y el dolor fantasma, el uso de la estimulación bilateral para tratar los acùfenos representa un método innovador que está mostrando resultados prometedores.
Las últimas investigaciones muestran que la terapia EMDR es un tratamiento válido y eficaz para los acùfenos crónico.

¿Te has preguntado alguna vez cuándo comenzó el zumbido? ¿Se activa o empeora por el estrés? ¿Hay alguna situación estresante específica que suele empeorarlo o desencadenarlo?

Responder a estas preguntas podría representar el comienzo del proceso para deshacerse finalmente de tús acùfenos.

¿Cómo funciona la terapia EMDR para los acùfenos?

La terapia de EMDR para los acùfenos comienza con una atenta recogida de la historia del paciente, para evaluar e identificar cualquier evento traumático pasado, particularmente si está relacionado con el inicio del síntoma.

Durante esta fase se proporciona al paciente mucha información sobre las conexiones entre el trauma, la respuesta emocional y la reacción del sistema nervioso a las adversidades.
Después de eso, comienza el reprocesamiento de esas experiencias. Al principio estaremos apuntando a los recuerdos más antiguos o emocionalmente más angustiantes, hasta que la cantidad de molestia relacionada con estos recuerdos descienda y alcance el nivel mimino/cero.

La terapia EMDR estimula el sistema de reprocesamiento del cerebro y resuelve rapidamente los recuerdos estresantes o traumáticos e las emociones asociadas.

A esta altura el paciente ya estárá percibiendo el beneficio de la terapia EMDR, en muchos aspectos de la vida. Después, los disparadores actuales son dirigidos y reprocesados.
EMDR estimula el sistema de procesamiento cerebral de una manera que las memorias almacenadas disfuncionalmente se resuelvan de manera adaptativa.
AAl final de esta etapa, los acùfenos se reducirán significativamente o se disiparán, y el objetivo principal de la terapia se habrá logrado.
Para completar el tratamiento y asegurar contra recaídas futuras, la etapa final se centrará en las plantillas futuras: cómo el paciente se enfrentará a problemas y posibles desencadenantes futuros.
Esta parte de la terapia EMDR es muy importante para desarrollar estrategias de afrontamiento funcional para el futuro y considerar la terapia realmente cerrada.

Es importante que siempre tengas en cuenta que al usar EMDR, tu propio cerebro guía la curación. Tu sistema nervioso sabe exactamente qué hacer y lo que necesita. ¡Por lo tanto, no es necesario hacer o cambiar algo activamente!
¡Simplemente deja que lo que debe de pasar, pase!